September 27, 2010

September 27, 2010 | Commentary on Health Care, Health Care Reform

La reforma de salud perjudicará a los Hispanos

Ahora que la economía esta dominando los titulares, la reforma de salud parece un recuerdo distante. Sin embargo, fue hace seis meses que nuestro país se sometió a una enorme toma de control por el gobierno federal, bajo pretexto de brindar seguro médico a aproximadamente 30 millones de estadounidenses.

Cuando promulgó la ley, el presidente Barack Obama prometió un adelanto al sistema actual. Es más, escribió una columna en este periódico diciendo que los hispanos se beneficiarían. "La reforma de salud representa un momento decisivo y crucial en la atención médica para la comunidad latina pues resuelve los problemas que están impidiendo que tengan mejor salud", escribió Obama.

Desafortunadamente, el presidente omitió la parte sobre las personas mayores, especialmente los ancianos hispanos, quienes sienten efectos secundarios que provendrán de los recortes de pagos a Medicare Advantage. Medicare Advantage, la opción de un plan médico privado en el programa federal de salud para las personas mayores y discapacitadas, se recortará en aproximadamente $55,000 millones anualmente (para el 2017) para pagar los costos de la reforma.

Según un análisis realizado por Robert A. Book y James C. Capretta de The Heritage Foundation, se tiene previsto que los recortes de Obamacare reduzcan drásticamente el número de personas inscritas en Medicare Advantage en el futuro. Esto es importante porque las personas mayores de bajos ingresos, como también muchos hispanos y afroamericanos, dependen de estos planes privados más que otros beneficiarios y se verán afectados de manera desproporcionada por la falta de opciones. De hecho, cuando se les compara con las personas mayores promedio en Medicare, los hispanos mayores de edad son dos veces más propensos a inscribirse en planes de Medicare Advantage.

Es más, según los cálculos de mis colegas, casi 300,000 hispanos perderán su plan Medicare Advantage o se lo cancelarán, o descubrirán que el plan que tenían ya no es económicamente atractivo, por lo que perderán aproximadamente $2,200 millones en beneficios anuales. Además, aproximadamente 56 por ciento de los ancianos de Nueva York perderían sus planes de Medicare Advantage.

Los hispanos, que tienen uno de los más altos porcentajes de personas sin seguro, tenían más que ganar o perder con una reforma de salud. Consecuentemente, el presidente y muchos de los más prominentes grupos nacionales dedicados a promover los intereses de los hispanos pudieron convencer a muchos de ellos de que respaldaran la reforma a pesar de las muchas desventajas de la propuesta. Esto es evidente en el número de miembros hispanos del Congreso que a fin de cuentas apoyaron el Presidente.

En la recta final camino a las elecciones de mitad de período, es natural que el Presidente y sus partidarios traten de convencernos que la reforma sanitaria es una victoria para nuestra comunidad hispana, en un momento en que hay tantos hispanos entre las personas no aseguradas. Pero la evidencia deja claro que la reforma sanitaria tiene sus fallas considerables.

Israel Ortega es un socia de prensa hispana para la Fundacion Heritage. 

About the Author

Israel Ortega Contributor, The Foundry
Accounting

Related Issues: Health Care, Health Care Reform

Primero aparecio en el Diario de la Prensa