September 8, 2010

September 8, 2010 | Commentary on Economy, Economic Growth

En la Encrucijada

Queda claro que nos encontramos en una encrucijada. Varias cifras económicas demuestran que continuamos en una severa recesión. Y varias encuestas confirman la desaprobación del pueblo con la política aplicada por el Congreso. Además, las mismas encuestas señalan que el Presidente está perdiendo cada vez más el respaldo de los votantes.

No obstante, el Presidente y sus aliados en el Congreso continúan abogando a favor de su política jurándonos que los resultados ya están a la vuelta de la esquina. Mientras tanto, el tamaño del gobierno federal crece y se multiplica, creando más burocracia que solamente hace que nuestro déficit nacional aumente.

¿Pero qué tal si en lugar de seguir en este camino, nuestro país tomara otra ruta para salir de esta recesión económica? Tal parece que estamos convencidos de que las recomendaciones del Presidente y sus aliados son la única alternativa.

Esta búsqueda de un nuevo camino es precisamente lo que proponen más de una docena de expertos de la Fundación Heritage en un informe titulado Soluciones para América. Aunque no todas las recomendaciones incluidas en el informe son totalmente novedosas, sí que ofrece un camino distinto al que actualmente ofrece la capital estadounidense.

Entre los hallazgos más importantes, el informe destaca precisamente lo que el Congreso prefiere evitar por miedo a las posibles consecuencias políticas aunque sea muy relevante. Concretamente, ambos partidos políticos son responsables de no querer reformar tres carísimos programas federales: Medicare, Medicaid y el Seguro Social. A pesar de los claros cambios demográficos en nuestro país (una población que envejece) que están comprometiendo la seriedad fiscal de nuestro presupuesto, el Congreso simple y llanamente se pone de perfil para evitar tratar el tema. Seguir ignorando este tema desembocará en una crisis presupuestal en los años venideros.

No obstante, el presidente Obama ha estado gastando a manos llenas millones de millones de dólares desde que asumió el cargo, sin importarle cómo haremos exactamente para pagar todo este gasto. Para ser exactos, este presidente y este Congreso han gastado casi mil millones de dólares en los últimos 17 meses. A pesar de estas costosas medidas, nuestro índice de desempleo continúa inamovible en casi el diez por ciento. Y aun así, hay muchos políticos que permanecen convencidos de que tenemos que seguir gastando más y más de nuestro dinero.

Seamos claros: emigramos a este país porque reconocemos que este país es distinto. Conocemos perfectamente bien las consecuencias de políticas económicas equivocadas, como es el caso de México, donde los sindicatos ejercen un impresionante poder que frecuentemente reprime el espíritu emprendedor necesario para crear empleo.

Lamentablemente, tal parece que Estados Unidos está siguiendo los mismos pasos de los países latinoamericanos de donde vinimos. Igual de desafortunado es el continuo respaldo de la comunidad hispana al presidente Obama y su política económica.

odos tenemos la responsabilidad de plantearnos cómo queremos vivir, pero esto es especialmente importante para nosotros como parte del grupo minoritario más grande de la nación. En esta importante encrucijada, tenemos que aceptar nuestra responsabilidad como ciudadanos de este país e involucrarnos en el diálogo político.

Asociado de medios para la prensa hispana de la Fundación Heritage.

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Israel Ortega Contributor, The Foundry
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First appeared in El Nuevo Herald